Artesanía
 

Haciendo uso de una técnica esencialmente artesana, el proceso se inicia con el marcado de las piezas sobre una plancha de oro mediante un patrón, para posteriormente calarlo con un arco de orfebrería.

 

Seguidamente se pasa a la fase de soldadura, que consiste en unir cada una de las piezas que compondrán la joya y que previamente han sido embutidas sobre plomo para conseguir la forma deseada para cada elemento.

 

Cuando esta pieza ya dispone de una estructura mas o menos definitiva, se repasa para evitar cualquier rebaba o imperfección pasando por un exhaustivo control de calidad que garantiza haber cuidado hasta el mas minimo detalle.

 

Después del grabado de las piezas, que también se realiza manualmente, se cosen las perlas. Cabe destacar que éstas han sido seleccionadas de manera exhaustiva hasta obtener las de mayor calidad.